EN ESTOS DÍAS

¡Ay de estos días terribles!

¡Ay del nombre que lleven!

¡Ay de cuantos se marchen!

¡Ay de cuantos se queden!

¡Ay de todas las cosas,

que hinchan este segundo!

Ay de estos días terribles,

asesinos del mundo

Silvio Rodríguez,

«En estos días»

En estos días me siento, y seguramente lo estoy, en el medio de una crisis económica, social, filosófica, humana y por qué no, psicológica, una crisis crónica. Y aunque está en boca de muchxs y a la vista de todxs, no parece afectarles, será porque hay clases económicas, pero también filosóficas, sociales, psicológicas; humanos de muchas clases, conciencias y sensibilidades. En estos días me siento, y seguramente lo estoy, en el medio de un desierto, buscando sombra entre las calles, añorando los miles de árboles que el ayuntamiento decidió cortar, a falta de cabezas y de movimientos sociales. Toneladas de cemento y silencio, y cientos de miles de aparatos de aire acondicionado formando charcos en el suelo, un suelo que quema solo de pensarlo. Son días extraños, aunque en verdad muchas cosas no han cambiado, agosto siempre ha sido agosto, sobre todo en Sevilla, y siempre ha habido gente que no puede, que no quiere, que no sabe y todo lo contrario. Cuesta que cambien las cosas, sobre todo en el desierto, si no que se lo digan a lxs compañerxs del Sahara occidental o del Rif, siempre luchando milímetros contra el poder y sus avatares; como la monarquía y las instituciones que las avalan, marroquís, españolas o de cuento de hadas, están llenas de verdaderos criminales, que sí pueden, que sí saben, que sí quieren. Mientras, lxs raperxs y activistas que gritan sus atrocidades son llevados a prisión, imputados y/o roídos por el desgaste. Así es el desierto llamado Tierra, cada vez más árido, más acalorado, más temeroso, más fascistoide en general y, en concreto, más fascista; donde la alternativa es el oasis y los granos de arena luchan por ser uno más, aunque disfrazados. Érase otra vez el cuento de la verdad y la mentira descontextualizados, entre estados policiales noticias manipuladas, falsos positivos, asintomáticos y mascarillas en la boca de borregxs. Ya no sé dónde está el escenario y dónde las butacas, al final no soy más que un espectador y eso que me dedico al teatro.

Por

GUL

Poeta, payaso y aprendiz de persona / anarpoeta.blogspot.com