Raíces

Las raíces no están en el paisaje, en un país o en el pueblo, la raíces están dentro de ti. Isabel Allende

Cuánta poesía hay en la palabra raíces, cuántos organismos y seres vivos, cuántos relatos, cuánto vacío, cuánto sufrimiento, cuántas expectativas llenas de bruma y exotismo. Qué palabra tan polisémica, tan versátil, que atraviesa a la vez cada uno de sus significados, de sus ámbitos, con ese denominador común que la convierte en algo único. Raíces cuadradas, números que se ven multiplicados por sí mismos. Raíces multiformes y variadas, que absorben el agua y las sales minerales de una planta. Raíces gramaticales, palabras de las que derivan otras palabras, como la raíz de raíces, que proviene del latín, significa origen o inicio, y se refiere a su actual sentido figurado. Raíces como sustantivo, pero también como adjetivo, como bienes raíces e incluso como metáfora viva, como aquel lugar donde llegas a vivir durante un tiempo, como si fueras un árbol que echa raíces. Cuántos grupos y estilos musicales, películas y argumentos no habrán utilizado este término para identificarse, nombrarse, agruparse y separarse del resto.

Aún estamos buscando la raíz de las raíces del tallo, como si hubiera una y no cientos, que se bifurcan y entrelazan en el origen de los tiempos. Y por si eso fuera poco, un tallo, un tronco, un trozo en común del camino de las preguntas y respuestas, se vuelve tarde o temprano a bifurcar en cientos de ramas, poniendo en evidencia nuestros orígenes, nuestro futuro, en una suerte de fractalidad, cuyo punto de inflexión único, común e indiscutible es el presente que ahora compartimos. El presente, ese momento vivo en el que siempre podemos tomar conciencia y parte, ser dentro, ser fuera, tratar de cambiar, de cambiarte, de cambiarlo, desde lo local a lo global, desde lo personal a lo colectivo, un todo inabarcable, donde vivir con tus propios ojos, es la única oportunidad de mirar a través de otros. El único momento en el que se escuchan los gritos de las raíces, antes de convertirse en un relato, en un indicio, en un eco su propio llanto. Gritan las raíces de Gaia, Las Raíces en Tenerife, las raíces de la poesía y de las palabras. Gritan y no es una metáfora.

Por

GUL

Poeta, payaso y aprendiz de persona | www.anarpoeta.blogspot.com