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Los niños tienen pene, las niñas tienen vagina

Diferencias biológicas entre mujeres y hombres

Esa es la única diferencia biológica que aprendí en mi infancia. Los niños tienen pene y las niñas tienen vagina. Y hasta esa ha demostrado no ser cierta. Tuve que reaprender que hay niños con vagina y penes físicos en cuerpos de mujeres. Del resto de cosas que supuestamente una mujer no sabe, o sabe hacer requetebién por el único hecho de llevar una vagina de equipamiento básico, yo no tenía mucha idea.

Pero hay mitos que perviven por los siglos de los siglos, amén. Y si no, que se lo digan a los autores de Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas que van por la 10.ª edición conmemorativa. Como regalo, nos traen un capítulo especial «La Seducción. 17 técnicas que dan resultado». Ese es el nivel.

Podríamos pensar que la idea de que hombres y mujeres nos comportamos de manera diferente porque nuestros cerebros están configurados de distinta manera debido a unas habilidades ancestrales que nos determinan hasta hoy está ya fuera de onda y queda relegada a las conversaciones con el cuñao de turno. EPIC FAIL.

Caso práctico n.º 1. Hace poco una amiga (amiga-amiga con la que compartí infancia y adolescencia combativa) me dijo, mirando una obra de ingeniería faraónica gaditana: «Esto solo puede hacerlo un hombre. El cerebro de una mujer no está preparado para construir estas cosas». Yo la miré ojiplática mientras salía por mi nariz el agua que hasta segundos antes pretendía beber.

Caso práctico n.º 2. Excursión a la sierra de Huelva. Quedamos con un amigo en una charla. El público consistía en un amplio surtido de neoagroserranos, en esa franja de la juventud extendida, y la ponente era una señora parecida a mi abuela. La abuela de pelo candyfloss empezó a poner unas diapositivas con infografías rollo Quo donde explicaba las diferencias físicas entre el cerebro de los hombres y el de las mujeres. Que si los hombres tienen el hipotálamo más grande y eso les hace tener más impulsos sexuales y mayor defensa territorial. Que las mujeres tienen más empatía porque la zona cerebral de las neuronas espejo es más extensa. Las mujeres dominan más el lenguaje verbal y los hombres las disciplinas científicas. Después del sexo las mujeres segregan hormonas que las hacen ser cariñosas y a los hombres les entra sueño. Los hombres se sienten atraídos por mujeres más jóvenes y ellas por hombres maduros. Ellos buscan sexo y ellas cariño. A estas alturas de la exposición yo estoy francamente tensa y tirando pellizcos al brazo de mi acompañante. La exposición sigue. Las mujeres tienen mucho más desarrollada la zona cerebral encargada de los cuidados y obtienen satisfacción cuidando a sus seres queridos. Y aquí empieza un animado debate sobre cómo el capitalismo está obligando a las mujeres a dejar de lado su rol natural de los cuidados y cómo las mujeres se están viendo obligadas a abandonar a sus bebés para incorporarse al mundo laboral. Llegados a este punto, mi sana indignación digievoluciona a estado ON FIRE.

Abrazar la diferencia como estrategia desmovilizadora

Aplaudo rabiosamente todas las críticas al sistema capitalista que no nos permite tener vidas que merezcan la pena ser vividas, y las maternidades son una de las facetas que se ven más atravesadas por este sistema. Ahora, utilizar un determinismo biologicista para perpetuar los roles y argumentos del patriarcado, no. No se trata simplemente de no fomentar estereotipos, estamos hablando de no hacerle la cama a un sistema que nos coloca en posiciones subalternas y encima lo argumenta con una pátina de lenguaje científico.

En el prólogo de Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas, sus autores aseguran: «Los hombres y las mujeres son distintos. Esto no significa que unos sean mejores ni peores que otros, simplemente son diferentes. Hace tiempo que los científicos, los antropólogos y los sociobiólogos lo saben, pero también sabían que divulgar esa información públicamente en un mundo donde todo parecía ser políticamente correcto podría provocar su rechazo social. La sociedad de hoy en día parece obstinarse en creer que los hombres y las mujeres poseen las mismas capacidades, aptitudes y potencialidades, cuando, paradójicamente, la ciencia está empezando a demostrar que ambos sexos son completamente diferentes».

Sin entrar en el debate de quiénes hacen la ciencia y deciden qué es ciencia y qué no, que eso da para otro artículo, no hay ninguna base científica que establezca una relación directa entre el sexo y las potencialidades o aptitudes de cada unx. O como dice la santa Wikipedia, «los estudios de diferencias de sexo psicológicas, además de generar controversia tiene problemas de fiabilidad, validez y consistencia. Muchos estudios a pequeña escala informan de diferencias que no se replican en estudios mayores». Pero, sobre todo, el gran peligro de estos discursos es que sirven para naturalizar el machismo. Si en vez de asumir que vivimos en una estructura patriarcal que considera que hay profesiones y estudios «de mujeres», pensamos que las mujeres tienen menos desarrollada la parte del cerebro asociada al pensamiento científico, no hace falta luchar para cambiar nada. No te agobies, bonita, tu cerebro rosa no da para más. Si en vez de pensar que el capitalismo necesita un sistema que empuja a las mujeres a realizar todo el trabajo reproductivo para que la otra mitad de la población pueda producir en el mercado y nos educan para ello, pensamos que la naturaleza impele a las mujeres a cuidar a su prole y su hogar y obtener satisfacción de ello, evidentemente nos tomamos lo de ser las responsables de los cuidados con mucho mejor humor.

No somos más empáticas porque la naturaleza así lo quiere, lo somos porque desde pequeñas nos empujan a identificarnos con el otro, a adivinar sus deseos, a cuidar. Los hombres no son poco comunicativos como una continuación de los gruñidos neardentales, sino porque nunca se les alienta a expresar sus emociones, a identificarlas, comunicar lo que les pasa por dentro. Ahí está la trampa, porque si la naturaleza nos ha hecho así, entonces la cosa no tiene arreglo. En cambio, contra las estructuras construidas socialmente se puede luchar.

La biología no determina mis capacidades ni mis aptitudes. Esa avalancha de estudios, de palabrería, de dibujos con zonas del cerebro iluminadas son una cortina de humo. Una cortina de humo que pretende ocultar los condicionantes, los dispositivos (desde los más sutiles a los más explícitos) que reiteradamente empujan a hombres y mujeres a apropiarse de los tiempos de modo distinto: producir o consumir, trabajo público o cuidados, mi tiempo para mí o mi tiempo para otrxs. Dejaos de rollos. Eso no es ciencia. Es patriarcado.

por [Maka Makarrita]

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3 comments for “Los niños tienen pene, las niñas tienen vagina

  1. AAA
    9 enero, 2016 at 11:01 am

    Quiero poner un ejemplo para sacar una conclusión después, que se me ha ocurrido tras leer el artículo; adelanto que voy a llevar ligeramente la contraria, pero en ningún momento voy a justificar y me disculpo si llega a parecerlo en algún momento.
    La mayoría de los mamíferos, lejos de buscar una pareja para la reproducción que puede durar toda la vida (como en el caso de algunas aves) muestran comportamiento promiscuo, es decir, buscan la pareja sexual más apta para la reproducción que haya disponible en cada momento. Es cierto que los humanos (no todos) hemos desarrollado este deseo de compartir la vida con alguien, porque un cerebro complejo puede desarrollar emociones complejas y hemos evolucionado en este sentido, pero la promiscuidad, en ese sentido que he dicho antes, sigue presente. Hay estudios fiables que no tengo tiempo de citar, que demuestran que tras varios coitos con la misma hembra, los machos de distintas especies de mamíferos, incluyendo al humano, recuperan el impulso sexual si tienen otra disponible. El objetivo es conservar sus genes, y lo hacen con tantas hembras como puedan, no buscan una pareja estable. Sin ir más lejos, el surco del glande de los mamíferos tiene la función práctica de “achicar” el líquido seminal de la vagina de la hembra durante el coito en el caso de que hubiera el de un macho anterior, para así tener más posibilidades de que el suyo llegue al óvulo. El macho lo intenta con todas las que puede, y la hembra con todos a los que considere aptos para engendrar. Así, la hembra quedará ligada a un cachorro incapaz de valerse por sí mismo, mientras que el macho no prestará ningún cuidado parental porque estará buscando más hembras para fecundar. ¿No crees que la hembra de mamífero tenga unos caracteres más apropiados para el cuidado de un descendiente? Pienso que sería absurdo que no lo tuviera, ya que la vida de un descendiente está en juego.
    Dicho esto, también es absurdo extender estos patrones de comportamiento a la sociedad actual. El condicionamientos que recibimos niños y niñas desde pequeños es patente en cada aspecto de la vida, y habría que estar ciego para no verlo. Como he dicho antes, un cerebro complejo lleva a emociones complejas, e intentar argumentar en contra del avance de la mujer en la sociedad con este tipo de cosas (como hizo esa ponente, manchando un libro que es una joya en mi opinión) es una maniobra desesperada de alguien que de verdad incorpora ideales machistas. Ahora bien, la personas que escribís este tipo de artículos, ¿no os planteáis que a veces podéis estar equivocadas? No sé hacer la pregunta de manera más delicada, pero no quiero que se tome como un vacile ni nada por el estilo. Yo solo me posiciono en el lado de la ciencia, y cuando leo que eso son cortinas de humo, pienso que la persona que escribe no se ha documentado lo suficiente. Repito que no justifico absolutamente nada y que el condicionamiento está ahí y además es muy duro, pero me llama la atención sobremanera un artículo como este. Espero haber conseguido explicarme más o menos bien, y que la escritora conteste porque me parece un tema interesante a discutir. Saludos!

  2. NOTON
    10 enero, 2016 at 4:47 pm

    Los dedos de los pies servían para trepar a los árboles… no veo los árboles llenos de gente subida. A ver, la naturaleza es plástica, lo que fue se cambia, lo que podría ser quizás aparezca. La naturaleza humana no es un monolito que nos condiciones, sino el resultado de nuestra historia y va cambiando con ella. Esos ‘antiguos ancestros’ se parecen tanto a nosotros como un lobo a un perro de agua, así que tampoco hay que fijarse demasiado ellos, sobre los mamíferos… bueno los mismos mamíferes modifican su conducta dependiendo del entorno, así con todo.
    En fin, feliz año y un artículo muy divertido.

  3. despertar
    15 enero, 2016 at 12:55 pm

    Hola a tod@s. Con todo mi cariño me gustaria expresar que es inevitable que nuestras experiencias y recorridos personales nos condicionan inevitablemente con lo que doy por hecho . que tanto la opinion como vivencias que aqui se exppnen no son verdades absolutas sino tan solo un prisma del caleidoscopio infinito que conformamos la humanidad. Dicho esto el dilema de si hombres y mujeres spn diferentes creo que esta desfasado . Tan solo hay que vaciat la mollera y mirar sin prejuicios cual extraterrestre libre de los condicionamientos terraqueos. Son diferentes anatomicamente. hormonalmente. Fisicamente ( vagina mariz. Pechos. Vello. Ciclos hormonales. Proporcion muscular distribucion de grasas. Ciclos vitales. Etc) son diferentes y hay cosas que una mujer puede hacer y un hombre no y viceversa. Aunque las capacidad de las mujeres van mucho mas allá . Pueden concebir. Gestar parir y alimentar a una cria de ser humano con su propio cuerpo. La mayor maravilla de la especie. El milagro de su continuidad las atraviesa y las transforma.
    Esno no escuestion de adaptacion o de evolucion. Es el don mas preciado que pueda poseer un ser humano. El hombre puede desarrollar muchas aptitudes. Muchas capacidades y potencialidades vinculadas generalmente a la mujer. Pueden criar. Maternar a sus hijos u otras crias. Tienen el potencial de desarrollae esas virtudes. Capacidades que en la mujer se dan de forma mas natural ( no digo que en todas). Los limites nos los ponemos nosatras y os. Y es cierto que en el mundo patriarcal en el que vivimos priman los valores masculinos.. tanto en hombres como en mujeres…..hay un desequilibrio..a nivel de humanidad y asi nos va…. no es cuestion de culpas de hombres . Es una cuestion evolutiva a nivel espiritual y ahora el ser humano esta en estas….tan pernicioso es poner al servicio del sistema patriarcal las diferencias entre hombres y mujeres como el negarlas o no reconocerlas porque se cae en el riesgo de estar verdaderamente alimentado al sistema al matar la feminidad tanto en hombres como en mujeres. Si hay algo que esra haciendo daño a los bebes del ahora y adultos del futuro a nivel grobal es la falta de maternaje entendida no como algo exclusivo de mujeres pero casi sobretodo en lo concerniente al embarazo. Parto y primeros dias de crianza…. aunque pueda compensarse parcialmente con un hombre ante la falta de madre en esos primeros dias. Cuando una mujer no es capaz de abrazar su feminidad por las motivos que sean ( muy vinculados a sus experiencias y sus raices y a este mundo patriarcal) y entregarse a ella en caso de que este atravesando por la maternidad….esto tiene sus consecuencias en el bebe y su desarrollo armonico. Un bebe que necesita incondicionalida de cuidados. Presencia y entrega. El hombre.es….perfecintamente capaz de desarollar una feminidad interior para acompañar a sus crias y cuidarlas con amor. Pero hay lugares sagrados a los que queramos o no no podemos llegar. No podemos gestar. Parir y amantar a nuestras criaturas, no gozamos de ese privilegio ni podemos asumir esa responsabilidad. El camino evolutivo no va en contra de nada de lo existente ( valores. Sistemas de creencias etc. El camino esta en la integracion. En la desidentificacion con todo y no encontra de lo ya existente. Es mas un soltar que un luchar. Que podamks desarrlar un equilibrio interno encada ser humano de la parte instintiva . Emocional y racional y trascen derlas y que asi lo hagamos como humanidad.. un afectuoso saludo

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