El 12 de febrero 2026 en el CSOA La Yesca nos presentamos la Asamblea Anarquista de Sevilla. Tras más de dos años de trabajo interno había llegado el momento de abrirnos y ampliar nuestras fuerzas para construir anarquía en Sevilla y más allá.
Nuestra asamblea nace de la necesidad de volver a unirnos, superar la dispersión del movimiento anarquista sevillano durante los últimos años, y crear un proyecto libertario sólido que nos permita volver a creer seriamente en aquel mundo nuevo que tanto soñamos. Cuando nos reunimos por primera vez en diciembre de 2023, muchas de nosotras habíamos pasado por una época de frustración por unas luchas sociales reducidas a movilizaciones ciudadanas y asambleas como fin en sí mismo. A algunas nos había quemado el esfuerzo de tirar del carro entre solo unas pocas, compaginando además la militancia con la necesidad de pagar el alquiler. ¿Quién no ha llegado a sentirse cansada del capital y de no tener tiempo para acabar con él?
Analizando el contexto político llegamos a la conclusión de que la desmovilización que pretendíamos dejar atrás era resultado no solo del impacto de los años de represión contra el movimiento anarquista, sino también de una evolución compartida por movimientos sociales de todo tipo que, muy brevemente, se podría resumir así:
2008-2011: Se rompe la burbuja, y deja en evidencia la engañosa promesa del crecimiento infinito. Se desahucia a la gente, que va al paro y ya no llega a fin de mes. Surgen movilizaciones y luchas por todas partes, intentos constantes de luchar contra la autoridad.
2011: Del fango de unas y el esfuerzo de otras, nació el 15M. Llena las plazas de asambleas, horizontalidad y autorganización. El estallido se extiende a los barrios.
2014-actualidad: Surge Podemos. Instrumentaliza la movilización, drenándola hacia un cauce institucional. Oportunismo y refuerzo de la socialdemocracia bajo nuevas siglas. Se extiende el neorreformismo y crece la desilusión, la desorganización, la desidia.
2020: La pandemia evidencia las prioridades capitalistas: producción por encima de la salud. En medio del encierro clasista, el miedo se utiliza para justificar más vigilancia y represión.
2019-actualidad: La aceptación de lo autoritario se ha acumulado: adolescentes reivindicando a Franco, racismo exacerbado, líderes autoritarios despuntando por los barrios. O nos organizamos o nos pasan por encima.
Sí, toca organizarnos, dejar de sentirnos solas ante la dureza de lo que viene. Sin duda, el auge del fascismo, el racismo cada vez más descarado y la escalada bélica están entre las principales amenazas que nos empujan a ponernos manos a la obra cuanto antes. Con la misma urgencia sentimos la necesidad de combatir la violencia policial y la represión en la que el Estado —también el socialdemócrata— muestra su cara más fea. Por supuesto, tampoco podemos dejar de lado la lucha por la vivienda, ni la que pretende acabar con el extractivismo que reduce nuestro planeta a materia prima.
Sabemos que compartimos estas preocupaciones con muchos otros colectivos del mundo libertario, aunque las maneras de afrontarlas son múltiples y han dado lugar a arduas discusiones sobre modelos organizativos y formas de acción. Nosotras hemos decidido a consciencia no adherirnos a ninguna corriente, sino conocerlas todas y aprender de cada una lo que más nos convenza en nuestro contexto actual. Nos encantaría que nuestra asamblea se convirtiera en impulso para un ecosistema anarquista diverso en el que todos los colectivos e individualidades libertarias de Sevilla encuentren su lugar, complementándonos unas a otras.
A la vez, vemos imprescindible fundamentar nuestro trabajo colectivo en unas ideas en común. Por eso hemos dedicado gran parte de nuestros primeros dos años de vida al debate interno para dotarnos de unos principios, tácticas y finalidades frutos de un pensamiento profundo. Partimos del rechazo contra toda autoridad, jerarquía y sistema de opresión: el Estado, el capitalismo, las instituciones religiosas, el patriarcado y el colonialismo. En cambio, defenderemos siempre la libertad, la igualdad, la solidaridad y el apoyo mutuo. Lo haremos practicando la horizontalidad en nuestro día a día, dejando atrás el reformismo y promoviendo la acción directa. Creemos en la necesidad de intensificar el conflicto contra las estructuras de poder. No compramos ni queremos sus promesas de paz social a cambio de sumisión.
Pretendemos construir una cultura militante fuerte, aspirando a vivir nuestras ideas anarquistas en cada faceta de la vida. Entendemos que esto implica colectivizar lo cotidiano y, a largo plazo, convertir la Asamblea Anarquista en una red de apoyo mutuo, apoyada en estructuras de autogestión, que nos permitan sostenernos unas a otras dependiendo cada vez menos de parches institucionales o capitalistas. A la vez sentimos la responsabilidad de implicarnos en luchas sociales locales. Apostamos por la coordinación de anarquistas tanto en nuestra ciudad como en el resto del territorio. En todos nuestros pasos siempre nos moverá la pasión por la anarquía, esa sociedad libre y solidaria que, por muy lejos que hoy nos parezca, seguimos vislumbrando en el horizonte.
Nos llenó de alegría el gran número de personas que acudieron a nuestra presentación, algunas desde la curiosidad por acercarse al anarquismo por primera vez, otras buscando un espacio donde volverse a ilusionar. Nuestra comisión de bienvenida sigue abierta para acoger a quienes queráis comenzar a andar junto a nosotras.
Si el mundo actual te da rabia y angustia, si estás buscando una comunidad fuerte para hacerle frente, si compartes nuestro amor por la anarquía… No te quedes sola en casa. ¡Prende la llama!

