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Los señores de la guerra eligen Madrid para su feria de armas

HOMSEC2017

Madrid ha soportado en marzo de 2017 una feria de armas que cuenta con el patrocinio de diversos organismos públicos y oficiales. Se trata de la feria Homsec 2017, la mayor feria de armas del Estado español, promovida por un siniestro grupo comercial y de intereses.

 

La feria Homsec 2017 tuvo lugar del 14 al 16 de marzo en los pabellones emblemáticos del recinto ferial Ifema, lo que además ofrece un inigualable marco para la publicidad y proyección mundial de este evento.Para conocer mejor la feria, puede acudirse al informe que la Plataforma DesarmaMadrid ha publicado en internet[i]. La feria ha sido la sexta que se produce desde 2007, fecha del primero de estos eventos.

La progresión de la feria ha ido en aumento, desde los cerca de 3000 visitantes de 2007, a los más de 12 940 visitantes, 74 nacionalidades, 68 expositores de 15 países diferentes y 25 delegaciones internacionales de la feria de 2015. Y, para 2017, esperan nuevos expositores tan relevantes como China[ii], la oficina comercial de Austria —con 17 empresas austriacas del sector[iii]— o las ferias de armas Isdef de Israel o Expodefensa, de Colombia.

Del calado de Homsec como feria de armas da cuenta el propio grupo promotor en su publicidad:

HOMSEC es el único Salón profesional enfocado a la Seguridad Nacional en España. […] Un lugar privilegiado para OEM, desarrolladores e integradores, proveedores de productos, sistemas y servicios. […] En HOMSEC podrá ver una muestra de los últimos avances en las diferentes áreas tecnológicas que aborda la Defensa y Seguridad Nacional. Una oportunidad real de networking entre empresas y con instituciones. Tendrá la posibilidad de mantener reuniones clave con Administraciones y compradores privados y planificar su seguimiento mediante servicios privados de consultoría.

La feria ha proporcionado, según refieren los documentos de su grupo promotor, cuantiosas oportunidades de negocio para las empresas militares y suponemos que pingües beneficios a los señores de la guerra.

Pero Homsec 2017 es mucho más que una feria de armas. Es un motor de la expansión del pensamiento militarista hacia otros ámbitos de la sociedad, incluida la defensa civil y la seguridad humana, y pretende influir en la opinión pública a favor del armamentismo y de los intereses agresivos del sector.

¿Qué explica el apoyo institucional con que cuenta esta feria?

La feria Homsec ha contado desde sus orígenes con apoyo institucional tanto del ámbito europeo (en 2015 se celebró en su seno el Security Research Event de la Comisión Europea) como estatal (todos los ejércitos, varios ministerios, ministros, secretarios de Estado, los organismos autónomos militares) y, en la última edición, hasta de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid (en 2017 el Ayuntamiento de la capital se ha desmarcado de forma pública de la feria y, curiosamente, la Comunidad de Madrid no aparece ya en su publicidad).

Puede parecer sorprendente que los organismos oficiales patrocinen una feria privada de armas. Pero la sorpresa no es tanta si sabemos que promover el negocio de las armas es —en el caso español, como en el de tantos otros países— una de las líneas esenciales de su política de defensa (y así aparece por ejemplo en la directiva de Defensa Nacional vigente, el principal documento del planeamiento español).

Una de las principales estrategias y objetivos de los ejércitos más consolidados consiste en promover la industria militar y la venta de armas, negocios que, paradójicamente, prometen seguridad pero tienen como consecuencia tanto la proliferación del armamentismo y del gasto militar como una situación de mayor riesgo e inseguridad global.

La venta de armas aparece así como una de las líneas estratégicas principales a desarrollar por las políticas militares: sus explicaciones más frecuentes son que una industria militar potente es una apuesta estratégica que nos dota de independencia soberana y que ofrece ventajas militares gracias al desarrollo tecnológico que produce dicha industria a nuestros ejércitos y su «doble uso» (civil-militar) y que, dado lo enormemente costosa que es la fabricación de ingenios militares sofisticados y la investigación militar necesaria para ello, la única manera de soportar tan tremendo coste de esta industria es sobreproducir y vender el excedente (a ser posible en las versiones tecnológicas menos novedosas para mantener la ventaja militar) a terceros países.

Pero eso no es todo: los ejércitos en sí han dejado de ser fundamentalmente un instrumento de la defensa de las sociedades, para ser más bien una herramienta, junto con el fomento de la guerra en la que participan, de una estrategia comercial y de un negocio.

La venta de armas no es solo una de las principales estrategias de la política de defensa. Es que, más bien, la política de defensa ha pasado a ser una de las tácticas comerciales del complejo militar-industrial que se lucra vendiendo armas. La guerra, el ejército, los conflictos, etc. son parte del negocio de los señores de la guerra.

Trump pidió a Rajoy, en la llamada telefónica del 7 de febrero, que España aumentara su contribución a la OTAN. Sabemos por la nota de prensa norteamericana, que aquí este «detalle» se ocultó. Se dice que Pedro Morenés será el próximo embajador de España en EEUU. Este chico de Deusto se llevará bien con Trump y continuará el negocio. Observar las puertas giratorias entre el sector industrial militar y los ministerios de defensa es esclarecedor.

El gasto militar sería una amenaza si fuera un futurible. Pero lo cierto es que el inmenso gasto militar del Estado español es una realidad, por lo que más que una amenaza es una agresión, una agresión a la sociedad, a las personas que queremos defendernos de las armas, de la preparación de la guerra, y de un mundo cuajado de personas y materiales dispuestos a destruir, como en las 69 guerras actuales podemos, una vez más, observar.

Desarmar Madrid, una lucha por la paz

Respecto a la feria de armas Homsec 2017, somos muchas las organizaciones —110 hasta ahora—, tanto de la ciudad como de otros territorios, que entendemos que dicha feria es inmoral y no debe tener lugar.

Más aún, que sus consecuencias son nefastas tanto para las ansias de paz de la gente del común, como para las ideas más nobles de solidaridad humana y lucha contra la violencia estructural.

Por eso nos hemos reunido en la Plataforma DesarmaMadrid, que busca como una de sus primeras iniciativas luchar contra dicha feria, auspiciada por los señores de la guerra y consentida por las instituciones de mentalidad militarista.

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