nº66 · Feb 2025 | la pildorita

Ponerse las gafas libertarias

Martes por la tarde. Diciembre. Sevilla. Unas setenta personas se congregan ante un viejo editor estadounidense que no habla ni papa de castellano. Sobre las mesas, pilas de fanzines con artículos suyos. Dos muchachas traducen al público, frase a frase, las palabras del ponente que con aspavientos entusiastas se dirige a este en inglés. Son palabras que hablan de subversión y libertad, de desafiar lo establecido. Hablan de la anarquía.

Desde noviembre del año pasado se vienen repitiendo escenas como esta, hilvanadas todas ellas en un ciclo de autoformación que hemos titulado Amor por la anarquía: multiplicidad de tácticas. El ciclo hace un repaso por las principales tendencias del anarquismo: del plataformismo al insurreccionalismo, del anarcosindicalismo al anarquismo de postizquierda.

¿Por qué lo llamamos autoformación si en este ciclo todas las ponentes son personas externas a nuestro grupo? Somos un grupo de personas que nos decimos anarquistas, que nos venimos reuniendo desde hace más de un año, cada una procedente de experiencias diferentes. Desde el principio identificamos que necesitábamos una base formativa común, que nos pusiera a todas en la misma página. Hemos organizado este ciclo de charlas para dar respuesta a una necesidad que nosotras mismas hemos identificado.

Creemos que la militancia anarquista requiere del estudio concienzudo de la teoría. Hemos querido empezar por este repaso de las distintas tendencias que existen y, a partir de aquí, continuaremos por donde nuestras necesidades como grupo nos indiquen. También hemos querido aprovechar para hacer llegar estas ideas a toda aquella que quiera acercarse y estamos muy contentas con la cantidad de gente que está viniendo a acompañarnos en este camino de aprendizaje.

Al fin y al cabo, debe existir algo en el ambiente, un deseo de libertad, para reunir a tanta gente un martes por la tarde para comprobar si aún es posible la revolución.

Nos apoya

Las comadres somos la comadre Vanesa y la comadre Begoña, dos amigas que nos conocemos desde hace ya varios años y que hemos tenido la suerte y oportunidad de emprender este camino juntas. Contando con que las dos tenemos una capacidad innata para relacionarnos con todo aquello que se mueve, sabíamos que teníamos que trabajar de cara al público y si estábamos sintiendo el proyecto como algo nuestro, mejor que mejor. Un proyecto que fuera una forma de vida y una apuesta por un futuro saludable y responsable. Para llevarlo a cabo y sentirlo aún más nuestro decidimos quedarnos en el barrio y así ha sido. Gracias al apoyo de familiares y amigos hemos podido “poner en pie” nuestra frutería – verdulería, un espacio que nos gustaría que lo sintierais como vuestro y que lo disfrutarais cada vez que os acerquéis. En Las Comadres no sólo queremos ofreceros productos de gran calidad, a buen precio; sino que nos gustaría aprender, intercambiar saberes y convertir nuestro local en un espacio de encuentro en el barrio.