nº1 | construyendo posibles

Cooperativas Integrales 2:

autogestión en todos los ámbitos de la vida

cooperativa integral esquema

Sistema público cooperativo integral (Continuación)

El objetivo de esta gran red de autosuficiencia es el de cubrir las necesidades básicas de todas las personas que la forman, mediante la acción colectiva y el arte de la autogestión. Algunas de estas necesidades básicas serían la alimentación, la educación y la cultura popular, la salud, la vivienda, el transporte y la energía para el transporte, la luz y el calor, por citar las más relevantes (1).

«Es nuestra labor recuperar lo público, entendido lo público como bien colectivo, no estatal ni privado»

Esto significa por un lado promover la colectivización de bienes, terrenos, viviendas, y por otro, recuperar la salud y la educación pública, como servicio autogestionado al margen del monopolio doctrinario establecido por el Estado y el capital. (2)

Desde este enfoque de servicio público se están desarrollando herramientas como la renta básica cooperativa o la bolsa de trabajo.

La renta básica cooperativa es el proyecto de generar recursos comunes (monetarios o no) para garantizar las necesidades básicas de las personas que forman parte de una comunidad; dotación de recursos que no puede ser acumulada, ya que su objetivo es cubrir ese bienestar mínimo.

La bolsa de trabajo cooperativa es otra herramienta para que las personas con necesidad de recursos puedan interaccionar con aquellas personas o iniciativas que los puedan ofrecer. La relación entre ofertante y demandante deberá ser totalmente horizontal y sin intermediarios privados, siendo la remuneración tanto monetaria como no monetaria.

En línea con el enfoque del apoyo mutuo (3), se desarrollan también acciones de trabajo comunitario autoorganizado y desinteresado al servicio de una comunidad o colectivo. Su arraigo es notable en Euskal Herria donde se conoce como auzolan, auzalan o vereda. También se la conoce por tornallom en Valencia y por sextaferia en Asturias, entre otros.

¿Cómo iniciar el proceso de constitución de una cooperativa integral?

Este tipo de procesos complejos no tienen desafortunadamente una fórmula mágica cuyo seguimiento a pies juntillas nos asegure el éxito, pero aun así nos aventuramos a esbozar un simple itinerario orientativo.

Lo primero de todo es generar una pequeña masa crítica (20-30 personas) que tenga interés por construir una cooperativa integral, y que de este interés nazca un mínimo de afinidad y de confianza. A partir de aquí, una vez compartido el objetivo, se prepara la convocatoria para una asamblea abierta, contactando con colectivos afines y difundiendo masivamente el encuentro.

Las asambleas iniciales serán espacios para poner las primeras bases y principios compartidos, mientras se trabaja en el mapeo de recursos para ir tejiendo esa necesaria red de iniciativas y proyectos. En paralelo se comienzan a crear comisiones desde donde avanzar en el desarrollo de la cooperativa integral, por ejemplo: gestión económica y jurídica, acogida, coordinación (y extensión), comunicación, moneda social (e intercambios), etc.

Por otro lado, situamos a los grupos temáticos (vivienda, salud, educación, alimentación, energía, etc.), que se van generando según el interés y la disponibilidad para desarrollar el modelo público cooperativista en cada ámbito, además de los recursos que pueda aportar la cooperativa integral para ello.

A partir de aquí, partiendo de la línea de trabajo iniciada, cada grupo o comisión desarrolla su propia dinámica y sus propias asambleas, siendo las jornadas asamblearias el espacio de coordinación general donde se definen las estrategias comunes.

¿Qué pasa en Andalucía?

En Febrero de 2012 se llevaron a cabo unas jornadas en torno a las cooperativas integrales de la mano de Enric Duran que, organizadas por la Sociedad Obrera Apoyo Mutuo, tuvieron lugar en el CSOA la Huelga y en Tramallol. Aquellas jornadas fueron el primer impulso para intentar replicar en Andalucía el modelo desarrollado en Cataluña.

Se trató la constitución de una CIA (Cooperativa Integral Andaluza). La intención era dinamizar ese grupo promotor o masa crítica que facilitase el proyecto común y la expansión de la red por toda Andalucía. El debate se originó en torno a la necesidad de constituir cooperativas formales o de la acción social al margen de ningún formalismo, como es el caso del colectivo afín de Málaga. Desde entonces, la CIA es un proyecto a largo plazo que se está gestando principalmente entre Granada y Almería, donde ya trabajan las cooperativas integrales correspondientes. Almería es la única constituida legalmente y está en un proceso de experimentación de formas de organización y economías sociales que incluyen la moneda social La Pita. La actividad principal en la Cooperativa Integral Cabo de Gata, en estos momentos, es facilitar una mayor soberanía alimentaria mediante grupos de consumo que localizan productores ecológicos y/o artesanales, de proximidad y con quienes se establecen relaciones de confianza, con grupos de consumidores/as que se comprometen a hacer la compra en este grupo, aportan una cuota mínima para mantener el servicio de reparto y se benefician de una mejor alimentación que crea riqueza en el entorno y mejora las condiciones de trabajo de las personas productoras más cercanas. En Granada, la actividad de la cooperativa integral se inició en torno al mercado de productos ecológicos que ha venido siendo un punto de encuentro entre las personas que han ido adquiriendo un compromiso con la cooperativa y formándose para facilitar los trabajos necesarios. También tienen la moneda social El Chavico y, después de un año y medio de trabajo, ya cuentan con tres mercados semanales.

+ info

http://cooperativaintegralcabodegata.wordpress.com/
http://ci-granaina.org/

¿Y en Sevilla?

Por lo que respecta al núcleo local de Sevilla capital, a raíz también de las jornadas de febrero de 2012, se continuó trabajando durante un tiempo para ver cómo se podría adaptar el modelo a la realidad de esta ciudad. Tras un mapeo de realidades existentes, algunas de las personas que integraron el grupo motor del núcleo local llegamos a la conclusión de que no existía un tejido cooperativo previo lo suficientemente desarrollado como para empezar a constituir una cooperativa integral. Por tanto, había que dar un paso atrás y comenzar a generar ese tejido político y cooperativista que, si bien existía, no alcanzaba a estabilizarse y desarrollarse hasta el grado de favorecer la creación de una cooperativa integral.

Desde entonces, se puede observar cómo intentan consolidarse distintas iniciativas concretas. Por citar algunos ejemplos: los grupos de consumo, la Red de Producción y Consumo, las centrales de abasto como los Mercaos Sociales de Casa Cornelio y La Rendija, la moneda social del Pumarejo y el Mercapuma. Experiencias que van construyendo el sustrato necesario para que podamos empezar a plantearnos retomar el proceso y desarrollar modelos que, como las cooperativas integrales, vayan experimentando en la autoorganización y abriendo el camino a una vida sin capitalismo y sin Estado.

(1)   A. Max-Neef, Manfred: Desarrollo a Escala Humana (1993). Editorial Icaria. Disponible en: http://www.max-neef.cl/descargas/Max_Neef-Desarrollo_a_escala_humana.pdf

(2)   Illich, Ivan: La sociedad desescolarizada (1971). Editorial Brulot. Disponible en: http://www.mundolibertario.org/archivos/documentos/IvnIllich_lasociedaddesescolarizada.pdf

(3)    Kropotkin, Piotr: El Apoyo Mutuo (1902). Disponible en: http://www.kclibertaria.comyr.com/lpdf/l028.pdf

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