nº70 · Feb 2026 | editorial

Lecturas para el sistema inmunitario

En estos doce años y pico de madrigueraje topil han visto la luz cuatro números monográficos: el primero, dedicado a África —era 2017 y presentábamos este número 22 con las amigas de Radiópolis en los terrenos de la antigua Torre de Renfe de la avenida de Torneo, donde tenía su emisora este medio comunitario local de referencia—; otro sobre turistización —el número 33, en 2019, año en el que se organizó colectivamente en Sevilla el Encuentro Social sobre Turistización: Alternativas y Resistencias (ESTAR), y nos pareció entonces importante, como lo es ahora, sumar capas al análisis—; en 2023, dedicamos el número 61 a las violencias machistas —conscientes de la necesidad de seguir repensándonos y cuidándonos en lo colectivo, y con portada de nuestra compañera fallecida Aurora (necesitamos seguir nombrándote), que acabamos presentando en nuestro décimo aniversario en la Casa Grande del Pumarejo—. Y, ahora, este que tienes en tus manos sobre salud.

Los monográficos nos parecen sondas que rastrean nuestras llanuras abisales y arrojan un montón de información. Por ejemplo, nos dan pistas de dónde ponemos el foco como colectivo, qué temas nos ocupan y preocupan a quienes ponemos cuerpo y cabeza en El Topo o en qué andamos más bien pegadas y necesitamos ponernos las pilas. Y nada mejor que un monográfico para ahondar. ¿Que podían ser otros los temas de los monográficos? Absolutamente: desarme, genocidios, maternidades, anarquía, colapso ambiental…, pero la realidad es que, por ahora, han sido estos cuatro. Los monográficos también son un reto para quienes construimos El Topo, nos obligan a centrarnos, a llamar a la puerta de una parte importante de nuestra red, a atender una cuestión concreta, y eso choca a veces con el carácter expansivo de nuestra madriguera.

Salud no es un tema fácil de definir, aunque se entiende perfectamente que se le dedique un número. Pensamos en salud en los espacios y colectivos, salud tanto física como mental, emocional…, las cosas que nos sanan, que nos curan y aquellas que nos enferman…, es decir, nos cabe el Mani con el tema. Hemos querido estar atentas a las líneas rojas que encontramos también a la hora de abordarlo, algo casi tan interesante como la producción generada sobre el tema. Con esto, decirte que tiene su complejidad abordar un tema como la salud sin caer en cagaditas y en lo fácil, también, que es olvidar algunos de sus ámbitos dentro de un sistema que se fortalece a nuestra costa. Por ello, en las páginas que siguen, nos acercaremos al impacto del territorio en nuestra salud, nos recordaremos una vez más que lo que nos falta es tiempo y no un suplemento, veremos cómo la investigación médica no atiende a la diversidad y cómo eso no permite avanzar de manera justa en el tratamiento de enfermedades, nos asomaremos a la gordura y al chemsex, nos sumergiremos en las mareas blancas que luchan por salvar una sanidad pública que agoniza, aprenderemos sobre prótesis y visibilizaremos el dolor, el crónico y el de las kellys, entre otros menesteres y malestares.

Con todo, ojalá este topo sea el zumito de naranja, la infu de jengibre, miel y limón, el ajo crudo o el pastillón, llegado el momento, y refuerce nuestros sistemas inmunitarios para hacer frente a tanta toxicidad. El momento lo requiere.

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