Stay Grounded-Quédate en Tierra

Cambios sistémicos ante el mito del crecimiento verde

Stay Grounded es una red global para construir un sistema de transporte socialmente justo y ecológicamente racional y por el decrecimiento de la aviación. Cuenta con el apoyo de casi 200 grupos y organizaciones y más de 130 de ellos son miembros activos.

 

La industria de la aviación crece a pasos agigantados, convirtiéndose en el sector económico de la UE con mayor crecimiento. Es impactante visitar páginas como flightaware.com donde muestran cómo en este preciso momento al menos medio millón de personas están en el aire. El futuro no es alentador, se prevé que la cantidad de aeronaves y kilómetros volados por pasajerx se duplique en los próximos veinte años. Según el Centre for Aviation (CAPA) hay proyectados o en construcción más de 400 aeropuertos y más de 100 nuevas pistas de aterrizaje

Tan en auge está la industria de la aviación y tanto está contaminando, que una aerolínea de bajo coste ha entrado por primera vez la lista de las diez empresas más contaminantes de la UE. Lista en la que solo había empresas eléctricas de carbón. Según el informe publicado por la red de Stay Grounded (Quédate en Tierra), El espejismo de volar verde, este crecimiento ha sido posible a costa de gozar de privilegios fiscales, la precarización laboral, la desregulación del sector y la promoción de la industria a través de discursos basados en el mito del crecimiento verde. El queroseno (combustible de los aviones), no está sujeto a impuestos; en muchos países no hay impuestos a la propiedad de los aeropuertos ni a los billetes agregados. Los fabricantes de aviones y las aerolíneas se benefician de importantes subvenciones. El discurso del crecimiento verde pretende hacernos creer que el bioqueroseno (combustible derivado de biomasa como la palma de aceite), nuevas flotas de aviones más «eficientes» o medidas compensatorias por contaminar recogidas en el actual plan Corsia reducirán los daños a la naturaleza y a nuestras vidas.

 

¿Cuáles son algunas de las verdaderas consecuencias de vivir en la fantasía del crecimiento «verde»?

La aviación es el modo de transporte con mayor impacto climático: por cada 1000 kilómetros recorridos por pasajerx, un vuelo genera de promedio 18 veces más CO2 que un viaje en tren. El cambio climático, no es solo que suba la temperatura de la Tierra, significa mayores desastres ecológicos, crisis humanitarias, subidas del nivel del mar y desplazamientos forzados de población como migrantes climáticos.

Han sido registrados más de 300 conflictos socioambientales en los últimos diez años relacionados con la expansión o creación de nuevos aeropuertos o aerotrópolis (aeropuertos rodeados de zonas industriales y comerciales). Sesenta de ellos han sido analizados y mapeados en https://stay-grounded.org/map/ por el proyecto EnvJustice (http://www.envjustice.org) del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) y la red de Stay Grounded. Más del 50% de los casos están ubicados en Asia y casi un 20% en Europa. La mayoría de las causas son nuevos aeropuertos o la expansión de otros ya existentes, orientados a la defensa militar, pasajerxs o al comercio; e infraestructuras para el transporte y almacenamiento de queroseno, junto con proyectos de aerotrópolis. En estos conflictos la población local sufre desalojos forzosos y expropiación de tierras, y graves daños a la salud y la vida causados por la contaminación química y acústica, y por la destrucción de ecosistemas de alta biodiversidad como manglares, humedales o densos bosques, y zonas sagradas y de alto valor cultural. Además, no solo se dan conflictos por la propia construcción del aeropuerto; sino también por la extracción de grandes cantidades de tierra, transporte y almacenamiento de los materiales necesarios para que la aviación funcione y la masiva entrada de pasajerxs que ha acelerado los procesos de turistificación. Este proceso incrementa las malas condiciones de trabajo en el sector servicios, la expulsión de vecinxs de sus barrios; redes de movilidad colapsadas; altos niveles de ruido y contaminación del aire; y generación de residuos y abuso de los recursos naturales que comprometen la salud de las personas y el medio ambiente.

Ilustra Pedro Delgado

Cambio sistémico: decrecimiento de la aviación

Desde la red internacional de Quédate en Tierra, formada por más de 200 organizaciones de académicxs, activistas y sociedad civil, ponemos de manifiesto que la única alternativa que nos queda es el decrecimiento de la aviación. Este decrecimiento solo será posible con cambios en el sistema del transporte, económico, energético y comercial y un nuevo ordenamiento territorial en el que la vida se ponga en el centro de las decisiones.

Para discutir todo ello, se realizó en Can Batlló, Barcelona, el pasado 12 de julio, el encuentro sobre decrecimiento de la aviación sin un solo vuelo. Las jornadas reunieron a más de 150 personas de movimientos sociales, plataformas vecinales de Barcelona afectadas por la turistificación y la contaminación de los aviones, ​​científicxs, activistas del clima, organizaciones feministas, ONG, sindicatos y personas que luchan por diferentes alternativas.

En esta conferencia se han explorado y debatido siete propuestas para reducir la aviación de una manera socialmente justa. Además de acabar con la injusta ausencia de impuestos del queroseno, ha quedado patente que se necesitan medidas adicionales para garantizar que volar no se convierta en un privilegio aún mayor de la gente rica. Una propuesta innovadora sería un impuesto a lxs viajerxs frecuentes, lo que significa que cuanto más vuela una persona, más impuestos paga. También la reducción o poner límites a los vuelos de corta distancia y vuelos nacionales innecesarios. Fomentar las alternativas a la aviación, como los trenes nocturnos y las videoconferencias. Moratorias a la ampliación de los aeropuertos y poner límites al turismo masivo. Estas propuestas se discutieron para ser implantadas a nivel de políticas públicas, instituciones como universidades, municipios, escuelas y ONG.

Stay Grounded comenzará la campaña Let's Stay Grounded! (quedémonos en tierra), este año. Se hace un llamado para actuar activamente contra la aviación y por la justicia climática. Junto con diferentes iniciativas en Europa, queremos construir un movimiento fuerte y conectado para mantenernos firmes.

Como dice Mira Kapfinger, de Stay Grounded, «Para lograr el cambio necesario, necesitamos movimientos sociales que exijan esto en las calles, necesitamos acciones directas en los aeropuertos, necesitamos ciencia, instituciones, compañías e individuos que muestren las ventajas de quedarse en tierra y viajar lentamente, y necesitamos que la sociedad civil presione a los Gobiernos».

 

Sara Mingorria (ICTA-UAB miembro de Stay Grounded)

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