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Redes de Semillas. Alimentación y resistencia en tiempos de crisis

Son tiempos de cambios. De la insatisfacción con un modo de vida cada vez más alejado de la naturaleza hemos pasado en poco tiempo a la indignación generalizada debido al empeoramiento de las condiciones sociales y económicas.

El pan nuestro de cada día

Cada vez es más sofocante la presión que ejerce el capital sobre las personas, negándonos el derecho a la educación, a la salud, a un trabajo y a una vivienda dignos… De entre todas las presiones que ejerce el sistema sobre nuestra calidad de vida, hay una que es literalmente de «vital importancia» pero que se desarrolla mediante unos mecanismos tan sutiles que pasa en gran medida desapercibida en nuestra sociedad. Nos referimos al derecho a la alimentación.

Cada día aumenta el número de familias que tiene que acudir a instituciones de emergencia social para poder comer. A escala global, el acceso a la alimentación sigue siendo el primer problema de la humanidad. Un problema que no para de aumentar y que ha superado por primera vez los mil millones de personas que no alcanzan a comer al día la cantidad mínima de alimentos necesaria para sobrevivir. No es un problema de escasez, sino de distribución y acceso a los recursos: en la actualidad también se siembra y se cosecha más que nunca en la historia humana. La concentración del poder corporativo en la agricultura ha llegado a ser tan grande que tan solo un puñado de compañías controla el mercado. A esto hay que unir las enormes compras de tierras protagonizadas por fondos de inversión y determinados gobiernos.

Ante esta situación, las personas concienciadas sobre estos temas en la sociedad civil nos estamos organizando en torno al concepto de Soberanía Alimentaria, que podemos resumir como tener los recursos necesarios para seguir produciendo localmente alimentos sanos, ricos y en abundancia1, ya sea cultivándolos nosotros mismos o comprándoselos a lxs pequeñxs agricultorxs que tengamos cerca. Para esto, es importante contar, además de con tierra y agua, con buenas semillas y con los conocimientos necesarios para cultivarlas.

El acceso a las semillas y los conocimientos se vuelve cada vez más complicado: dos de cada tres semillas que se comercializan en el mundo son propiedad de tan solo diez empresas, aumentan las restricciones para poder utilizar y compartir las variedades tradicionales, el conocimiento está siendo privatizado mediante leyes de propiedad intelectual y las grandes corporaciones gastan ingentes cantidades de dinero para conseguir llenar nuestras mesas de organismos genéticamente modificados (OGM).

 

 

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Plantando cara al poder

Pero no se lo vamos a poner fácil. Desde hace unos pocos años están surgiendo por todos sitios respuestas organizadas empeñadas en construir una Soberanía de las Semillas. Son pequeñas redes locales que van formando alrededor del mundo un tejido de lucha, solidaridad y apoyo mutuo para la defensa de las semillas y el conocimiento tradicional.

Nosotrxs lo estamos haciendo desde la Red Andaluza de Semillas «Cultivando Biodiversidad» (RAS). Un colectivo de personas que desde hace más de 10 años estamos empeñados en hacer frente a la pérdida de biodiversidad agrícola y en la recuperación del saber campesino tradicional. Entre nosotrxs —de manera individual o como pequeños grupos locales— hay agricultores y hortelanas, consumidores y técnicos, y tenemos en común la creencia de que es posible el desarrollo de una agricultura en armonía con nuestro entorno y nuestra salud.

Trabajamos de forma voluntaria, facilitando el acceso, el cultivo y el intercambio de las semillas entre los agricultores y concienciando a la sociedad de la necesidad de conservar la biodiversidad agrícola. Promovemos que las personas consumidoras conozcamos las variedades locales, recuperando la tradición cultural y popular ligada al patrimonio genético cultivado andaluz y apoyando la creación de empleo a través de la producción y el comercio a escala local.

La RAS defiende ante las instituciones públicas el desarrollo de políticas destinadas a devolver a los agricultores el derecho a sembrar e intercambiar sus semillas como la mejor forma de evitar que se pierdan nuestros recursos genéticos. Es algo importante, solo si contamos con variedades de cultivo adaptadas a nuestras condiciones y recursos locales será posible generalizar las prácticas agroecológicas de producción y mantener nuestros alimentos libres de transgénicos.

¿Qué hacemos?

5 SOSTENIBILIQUE 2Nuestra apuesta más fuerte es la Red de Resiembra e Intercambio (ReI) con la que facilitamos todos los años que se intercambien cientos de variedades entre muchas personas que se dedican a la agricultura, por afición o profesionalmente, por toda Andalucía.

Además, desde la RAS estamos promoviendo y participando continuamente en actividades por todos los rincones de la geografía andaluza. Una con la que disfrutamos especialmente es la Feria Andaluza de la Biodiversidad Agrícola. En esta feria, de carácter anual, damos a conocer la gran diversidad de nuestras variedades locales de cultivo y tenemos espacios reservados para el intercambio de semillas y para compartir experiencias y conocimientos. Cada año la celebramos en diferentes lugares de Andalucía y este año lo haremos en Galaroza (Huelva) en septiembre.

Investigamos y nos formamos de forma participativa. Compartimos conocimientos organizando jornadas, degustaciones, talleres y publicando manuales y estudios. Tenemos fichas descriptivas sobre las variedades locales y sobre el conocimiento tradicional que vamos conociendo mediante el trabajo con nuestras personas mayores. Defendemos que el conocimiento, al igual que las semillas, es un patrimonio al que todas las personas deben tener acceso, por eso nuestras publicaciones están libres de propiedad intelectual y se pueden descargar gratuitamente en nuestra página web.

Sabemos que nos queda mucho por hacer y que avanzaremos más si compartimos el trabajo. Por eso hemos establecido alianzas con otras organizaciones de ámbito andaluz que defienden la Soberanía Alimentaria, que trabajan por promover la producción agroecológica y el consumo responsable o que luchan contra el cultivo y uso de los OGM.

En la RAS formamos parte de la Red de Semillas «Resembrando e Intercambiando» (RdS), que es una organización descentralizada de carácter técnico, social y político que agrupa a diferentes redes del Estado español. Dentro de la RdS nos organizamos por grupos de trabajo que facilitan que todas las redes podamos beneficiarnos de las experiencias que se desarrollan en cada territorio. A través de la RdS también ampliamos nuestro espacio, manteniendo un gran número de relaciones con redes y grupos a nivel estatal, europeo e internacional, especialmente en América Latina.

por [Juan José Soriano Niebla]

Activista e investigador sobre Biodiversidad Agrícola y miembro de la Red Andaluza de Semillas

 

Si después de leer esto te quedas con ganas de conocernos más, puedes visitar nuestras webs (www.redandaluzadesemillas.org) y (www.redsemillas.info) o ponerte en contacto con nosotros en info@redandaluzadesemilas.org.

1 Podéis ver las definiciones de Soberanía Alimentaria y Agroecología en Los movimientos campesinos, mirando desde lo local la fuerza global, El Topo 4, p. 5.

 

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