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Mujeres Libres, pioneras del anarcofeminismo

Haciendo memoria: historias cantadas por contar…

 

Mujeres Libres (1936): grupo de mujeres anarquistas y revista libertaria
Hace 80 años surgió en Madrid un grupo emancipatorio de mujeres militantes anarquistas con el propósito de sacar una revista y distribuirla dentro del movimiento libertario. En 1936, contaban solo con 500 afiliadas, pero fueron creciendo y se convirtieron en una de las organizaciones más importantes, hasta sumar 20000 asociadas en 1938. Su objetivo era facilitar a las mujeres los medios prácticos para que estas pudiesen incorporarse a la producción a través de la cultura, proporcionando formación técnica y profesional, con el fin de reivindicar trabajo digno y liberar a las mujeres de la incultura de siglos. Algunas de sus protagonistas fueron Mercedes Comaposada Guillen (Barcelona 1901-París 1994), Amparo Poch Gascón (Zaragoza 1902-Toulouse 1968) y Lucía Sánchez Saornil (Madrid 1895-Valencia 1970) que junto a otras compañeras editaron el primer ejemplar de la revista, como órgano de expresión, bajo el título Mujeres Libres en mayo de 1936.

Por aquel entonces había llegado su momento: mujeres de todas las edades, de todas las profesiones, y de ninguna, acudían a todas partes a ofrecer su trabajo y entusiasmo ocupándose en lo que fuera necesario. La revolución social supondría una oportunidad para lograr una doble ruptura: la erradicación del privilegio de clase y la hegemonía patriarcal. La agrupación Mujeres Libres (ML) siempre estuvo vinculada al movimiento libertario, aunque nunca llegó a estar integrada formalmente dentro de los tres bastiones que conformaban el anarquismo español: Confederación Nacional del Trabajo (CNT), Federación Anarquista Ibérica (FAI) y Juventudes Libertarias (JJ. LL.). Su actividad se extendió, primero, a través de agrupaciones locales hasta conseguir configurar una federación nacional con representación en las principales capitales, pero también en los pueblos más humildes. Una de sus demandas fue la alianza entre mujeres y el reconocimiento recíproco, tal y como emana del himno escrito por su poeta Lucía Sánchez Saornil y otras canciones cargadas de sororidad: «Mujeres, tenemos que colaborar, en la hermosa obra de la humanidad; mujeres, mujeres, necesitamos nuestra unión el día que estalle nuestra gran revolución». (Canción titulada A las Mujeres).

Organización y capacitación de las mujeres para el presente y el futuro de una vida libertaria
Una de sus finalidades fue la de capacitar a las mujeres (aún sin alfabetizar) creando institutos o academias en las que aprendían un oficio para su futuro y para el presente de la revolución. La guerra les ofrecería ocupar oficios que antes habían sido ejercidos exclusivamente por hombres, por eso no bastaba con coser o cuidar heridos. La retaguardia tenía que funcionar de manera organizada y el ML no perdonó medio ni ocasión para llevar adelante sus objetivos de capacitación femenina y de asunción de responsabilidades en la preparación de su porvenir hacia la paz. La agrupación formó parte de Solidaridad Internacional Antifascista (SIA), realizando campañas de ayuda y protección hacia las personas más desfavorecidas, incluyendo a la población afectada por los bombardeos fascistas.  La organización tenía un carácter social y de apoyo mutuo, junto a una concepción de familia basada en la humanidad, desde la que se ejercitaba un posicionamiento y una actitud verdaderamente libertaria. Su proclama era la de la organización de la vida social a través de un modelo igualitario: «Todos nacemos iguales, la naturaleza no hace distinción». De igual modo, perseguían la concienciación y aspiraban a la organización colectiva, reivindicando la relación entre las personas y las comunidades: «hermanas que amáis con fe la libertad, habéis de crear la nueva sociedad», cantaban las compañeras entre 1936 y 1939.

La cultura en el centro: hacia el empoderamiento y la autonomía de las mujeres
Las actuaciones en el ámbito de la cultura fueron numerosas: impartieron clases de formación, avicultura, mecánica, agricultura, etc.; realizaron visitas al frente e intervinieron en la radio con charlas informativas y conferencias. También ofrecieron servicios de solidaridad y crearon escuelas, hospitales de sangre, guarderías y colonias escolares permanentes. En cuanto a la propaganda, editaron carteles, pasquines, manifiestos y publicaron folletos insertos en su colección «Ciencia en la Mochila» dirigida a camaradas ácratas que luchaban en el frente.  Además, colaboraron con los ateneos libertarios, formaron parte de las colectividades y celebraron dos Congresos de Mujeres Libres, uno en Valencia (1937) y otro en Barcelona (1938). 

Continuidad de sus ideales en el exilio: re-cordere…
A principios de 1939, la mayoría de sus protagonistas partieron al exilio: la guerra había terminado. Pese a ello, muchas de estas mujeres continuaron trabajando por sus ideales y así, en 1964, un grupo de ML prosiguió la revista, primero en Inglaterra y después desde Francia. Pepita Carpena Amata (Barcelona 1919-Marsella 2005), Suceso Portales Casamar (Zahínos, Badajoz 1904-Sevilla 1999) y Sara Berenguer Laosa (Barcelona 1919-Montady 2010), bajo el título de Mujeres Libres de España en el Exilio. Portavoz de la Federación. Publicaron sus recuerdos y esperanzas hasta el último número 47, que consiguieron sufragar y editar en 1976, meses después de la muerte del dictador Francisco Franco.

El activismo de Mujeres Libres, junto a su concepción del ser humano y de una sociedad preñada de valores libertarios quedó invisible a lo largo de la historia del presente. Aun así, su contribución representa un gran ejemplo para los feminismos, pues desarrollaron estrategias de capacitación, teorías y prácticas hacia nuevas direcciones, que en la actualidad podrían convertirse en un referente. Unos versos del poema Mujeres fértiles. Dones fèrtils de la valenciana Rosa Roig, nos sirve de homenaje al recuerdo de esas pioneras que comprendieron el momento histórico que vivían, apostando por un futuro igualitario y libertario. Unos versos que hacen re-cordere (volver a pasar por el corazón), humanizan, nombran lo cierto, pintan lo invisible, reflexionan, visibilizan su labor y hacen memoria:

Mujeres fuertes, mujeres muertas
Piedra fósil. Mujeres reafirmadas

Exhortadas. Enterradas
Mujeres todas, mujeres libres
Recordadas. Estimadas
Silenciadas. Renacidas
Mujeres vivas, mujeres libres.

 

Dones fortes, dones mortes
Pedra fòssil. Dones dites

Exhortades. Soterrades
Dones totes, dones lliures
Recordades. Estimades
Silenciades. Rebrotades
Dones vives, dones lliures.

 

Cristina Escrivá Moscardó y Estefanía Bayón Molina

Cristina es escritora y activista memorialista y Estefanía  es activista memorialista y forma parte del grupo de la mujer de la APDHE (Asociación Pro Derechos Humanos de España).

Aquí podéis ver el documental "Indomables, una historia de mujeres libres" para completar la información contenida en el artículo.

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