La Real Fábrica de Artillería de Sevilla es una máquina del tiempo

«Habitar significa dejar huellas», Walter Benjamin.
 

 

En la Fábrica de Artillería de Sevilla se encuentran los cuatro elementos clásicos definidos por Aristóteles y Empédocles que nos ubican en el pasado ancestral de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla en sus relaciones con los procesos metalúrgicos allí desarrollados.
 
El Aire. Es la innovación, el ingenio de la gente a lo largo del tiempo para sobrevivir mejorando constantemente sus condiciones de vida. A pesar de los conflictos y las dificultades y, siempre, pensando en la solidaridad. La Tierra. Es la materia prima, los productos que obtenemos del entorno, cercano o lejano; es la riqueza de la naturaleza que, a pesar del expolio, nos ha de resituar en un presente de carácter resiliente. El Fuego. Es la energía, tanto natural como artificial; es el motor de los cambios, pero también el límite de nuestro progreso, ya que hemos de reafirmarnos en la idea de que en todo intercambio de energía siempre hay pérdidas. El Agua. Es el flujo, aquella idea que expresa la permanente evolución; el dinamismo que nos ha permitido transformar el medio para comunicar, transportar y relacionar tanto a las personas como a las ideas.

Ilustra ACAN

Pero nos falta un quinto elemento, tal como Miyamoto Musashi, en 1643, dejó escrito en su famosa obra El libro de los cinco anillos, el vacío, que en nuestra comprensión de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla significa la historia, la memoria, es decir, el patrimonio activo de esta fábrica y de la Sevilla industrial.
Nuestra conceptualización de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla tiene que ver con el patrimonio industrial en su dimensión inmaterial de memoria del trabajo. El objetivo es ver y hacer ver los valores patrimoniales de este conjunto industrial desde su interconexión: la arquitectura, las máquinas, las fuentes de energía, los modos de organización laboral, los conflictos sociales y los procedimientos técnicos; para hacer que la fábrica hable, que cuente su historia, no con voces prestadas, sino con las auténticas voces de sus protagonistas.
Los testimonios orales del personal laboral constituyen una información activa: histórica, económica, técnica, social y laboral sobre la Real Fábrica de Artillería de Sevilla. Componiendo un panorama de voces e imágenes que denominamos Rostros-Rastros-Restos.
Un panorama compuesto por las historias de vida, los sucesos cotidianos, los acontecimientos extraordinarios, los recuerdos, las casualidades, los rastros invisibles, los restos tangibles y los rostros emocionantes de todas aquellas personas que, en algún periodo de vuestras vidas, habéis estado relacionadas con la RFAS.
 
Pensamos que no solo las catedrales, los palacios y los castillos, sino que también las fábricas deben formar parte del patrimonio cultural. A ello hay que unir el testimonio directo del personal técnico, del obrero y del empresarial, cuando sea posible, para componer una sinfonía de lo laboral; para poder establecer como fueron las condiciones de trabajo, los niveles salariales, las carencias económicas, el ambiente fabril, su higiene, los turnos, la relación con las máquinas. La memoria del trabajo, desde el presente, hacia el pasado, desde el conocimiento reflexivo que dan los años y la experiencia; para que lxs historiadorxs cuenten con nuevas fuentes para hacer historia. Para hacer historia antes de que lxs historiadorxs y la ciudadanía se olviden de nosotrxs y, nosotrxs, nos olvidemos de lo que hemos sido.
 
Contribuir a una arqueología de la memoria obrera, patronal, técnica, que sugiere, que interroga, que muestra, que interpreta, que enseña, que denuncia, que valora, que, en definitiva, contribuye a hacer historia.
 
El proyecto Rostros-Rastros-Restos quiere resaltar el papel crucial que han tenido en este proyecto las dinámicas de participación de la sociedad civil sevillana a través del antiguo personal laboral de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, de sus familiares y amistades.
Queremos insistir en que las estrategias de gestión de los espacios industriales históricos de la ciudad de Sevilla deben articularse a través de un proyecto activo que utilice una metodología multidisciplinar más global que la puramente urbanística o arquitectónica que incorpore mecanismos de participación. Porque, con este proyecto, pensamos que la cohesión social y la gobernanza democrática pueden ser mejoradas desde la aceptación social y a través de la identificación y el compromiso de todos los entes interesados.
En la Real Fábrica de Artillería de Sevilla se pueden conciliar las funciones de producir, aprender, vivir, crear y trabajar como acciones solapadas y en tránsito, que atraigan y generen conocimiento e innovación para fomentar la emergencia de una economía creativa, activando sinergias entre el patrimonio industrial y su potencial urbano. Trazar las líneas de acción específicamente dirigidas a potenciar los proyectos sectoriales integrados en ámbitos territoriales, culturales y ambientales que tengan implicaciones con otras políticas de las diversas áreas departamentales (empleo, turismo, educación, medio ambiente, energía, …).
 
Nos gusta recalcar el concepto metodológico utilizado en Rostros-Rastros-Restos en su dimensión documental oral, viva y activa, concebida como bioinformación que constituye una base de datos disponible en tiempo real y actualización continua. Y nos encanta aplicar el modelo metodológico desarrollado para este proceso de investigación  que constituye un laboratorio virtual de trabajo que facilita el conocimiento de los espacios industriales históricos de Sevilla para su valoración y activación.
 
El proyecto Rostros-Rastros-Restos es un espacio simbiótico y de transición en las estructuras industriales abandonadas, una nueva cultura de hacer ciudad inmersa en las nuevas redes de comunicación entre colectivos e individualidades de la ciudad de Sevilla. Rostros-Rastros-Restos ofrece un soporte para establecer sinergias entre patrimonio, sociedad, contexto y cultura contemporánea. Rostros-Rastros-Restos fortalecerá los vínculos ya establecidos entre el grupo del antiguo personal de la RFAS con el sector productivo de la ciudad, las iniciativas de las pymes, las instituciones y las entidades sociales.
 
El proyecto Rostros-Rastros-Restos ha tratado de: capturar, documentar y producir los datos no visibles de la Real Fábrica de Artillería de Sevilla y de su contexto urbano, social y patrimonial. Conectar el espacio físico y el social; los grupos de investigación y los espacios de producción; la energía y la innovación; la creatividad y la sociedad; la activación y la comunicación, y la gestión y la experimentación.
 
Julián Sobrino Simal. Doctor en Historia. Profesor titular de la ETSA de la Universidad de Sevilla.
Enrique Larive López. Doctor arquitecto. Profesor de la ETSA de la Universidad de Sevilla.

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