Hasta siempre, Consuelo

El pasado 8 de marzo sobre las 16:00 h fallecía inesperadamente nuestra compañera Consuelo Saldaña, una luchadora social histórica de Cerro-Amate y referente barrial en la defensa de los derechos de la mujer trabajadora.

La conocí a mediados de los ochenta en el Bourbon Garage-bar. Entre el ruido de la gente y del alto volumen de la música hablábamos de la revolución, de la lucha. Nos subía la adrenalina con las letras combativas y libertarias de Joe Strumer, The Clash, Sex Pistols, Iggy Pop, Lou Red, David Bowie, The Velvet Underground, Kortatu, Escorbuto, Barricada, Polla Records, Reincidentes, Parálisis Permanente… Nos divertíamos y aportábamos nuestro granito de arena en la lucha contra la herencia del franquismo y la represión que seguía ejerciendo sobre las protestas y organizaciones que exigían justicia social.

En aquellos años, yo caí en la trampa que diseñaron desde las alturas del poder político y entré en fase oscura, que me llevó al nihilismo más destructivo. Pude salvarme, pero tenía que alejarme de todo y de todos. Coincidimos en la acampada de Las Setas, en mayo de 2011, como quien regresa de un largo viaje. Luego nos vimos en las asambleas de barrios, creando grupos con las vecinas, parando desahucios. Más tarde, en las Marchas de la Dignidad con su gran amigo Diego Cañamero; rodeando el Parlamento de Andalucía durante aquel movimiento de Rodea el Congreso. Formó parte del grupo Solidaridad con el Pueblo Saharaui en Sevilla, marchando a los campamentos en Tinduf, Argelia. 

Activista feminista, compañera inseparable de María José Barrera Márquez en el Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS) donde se volcó con toda su fuerza en la lucha por los derechos de las personas trabajadoras del sexo.

En el centro social autogestionado y libertario L`Anónima le abrimos las puertas a ella y al CPS. Participaba activamente con el funcionamiento del centro y con grupo del que formaba parte.

Ella esperaba participar en la jornada de huelga y manifestaciones del pasado día 8 de marzo para la que trabajó en la organización y preparación, pero no pudo porque la tarde de ese mismo día, falleció.

Al día siguiente muchas personas junto con Manuel, su inseparable compañero, vimos su cuerpo inerte, rodeado de flores, detrás del cristal de una ventana de una habitación de un tanatorio. Por la tarde fue incinerado su cuerpo.

Fernando 

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