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Bienvenidxs inmigrantes y refugiadxs a Sevilla

¿Cómo saber si una cuestión importa en las políticas públicas?

Desde la Plataforma Somos Migrantes (PSM), consideramos que la ciudadanía debe participar, movilizarse ante lo injusto y crear nuevas realidades posibles. También exigir que quienes ostentan la responsabilidad y cuentan con recursos para generar políticas para el bien común, cumplan su cometido. Pero resulta difícil no perderse en buenas palabras y en echar «balones fuera». Sin embargo existen indicios para saber si hay o no un compromiso real. Así, la existencia de un área específica dentro de un ente público, un plan definido con objetivos y medidas, la dotación de un presupuesto o el que se cuente con un equipo humano capacitado, son, entre otros, aspectos que muestran una intención clara de acción. Por el contrario su inexistencia es señal de una desatención manifiesta. Y qué pena e indignación da constatarlo, como el caso que nos atañe en este artículo con el que la PSM quiere denunciar el desconocimiento, indiferencia y falta de responsabilidad política del Ayuntamiento en política local sobre migraciones.

Sin voto pero con derechos

Ante las elecciones locales de 2015, la PSM realizó un proceso participativo para conocer la situación y propuestas de las personas migrantes. Tras ello se mantuvieron reuniones para la inclusión de las medidas en los programas de los partidos y un acto público con todos los partidos menos el PP. Con ello se buscó dar voz a la mayoría de los inmigrantes extracomunitarios de la ciudad (41 943) que no tienen derecho al voto por ser originarios de países con los que España no tiene firmados acuerdos. Varias de las propuestas fueron recogidas en los programas de los partidos, entre ellos el PSOE, hoy al frente del Ayuntamiento.

Se planteaban medidas en diversos ámbitos para: mejorar el acceso al empleo; desbloquear los trámites para el acceso a los papeles; canales de participación directa real o para mejora de la convivencia, entre otras.

En 2016 la PSM decidió realizar un acto de control ciudadano para ver la incorporación real de las medidas. Para ello actualizó la consulta a personas migrantes y se mantuvo un encuentro con el Ayuntamiento para ver las acciones realizadas. Lamentablemente estas fueron las respuestas….

«No puedo contestar porque no es mi competencia» ¿Y entonces… de quién? Esta fue la respuesta al consultar qué se había realizado en la mayoría de los ámbitos. Pero ¿no estábamos reunidos con la persona responsable en Sevilla de las políticas de inmigración? Su respuesta es coherente con la inexistencia de un área concreta de migraciones, que solo aparece como mención dentro de la Dirección de Igualdad y Cooperación (adscrita al Área de Igualdad, Juventud y Relaciones con la Comunidad Universitaria). Así la responsabilidad queda diluida y nadie tiene porqué hacer nada.

«El Ayuntamiento no tiene responsabilidad en trámites para la regularización…» pero ¿si había medidas en su programa? El acceso a la regularización es algo crucial en la vida de una persona inmigrante ya que supone el acceso a derechos y acabar con la angustia de la expulsión. Para conseguirlo, la vía más usada es el arraigo social que requiere un informe emitido por las Unidades de Trabajo Social municipales. En 2015 se identificó que sufría grandes retrasos, algo muy grave, porque la demora conlleva que las solicitantes puedan perder la posibilidad de regularizarse. Por ello fue destacado por la PSM y recogido por el PSOE en su Medida 127 «Mejoras en la tramitación de los informes de arraigo de la población migrante estableciendo plazos máximos razonables para su emisión y obtención de documentación, certificados y empadronamiento». Pero la respuesta fue «eso no es competencia municipal», algo alarmante por el desconocimiento grave en una cuestión esencial. Igualmente inaceptable fue la respuesta sobre el empadronamiento al indicarnos que «las personas sin documentación no podían empadronarse». Sobre todo cuando el pasado mes de marzo el propio Ayuntamiento propuso reforzar el empadronamiento para asegurar el acceso a derechos en la ciudad, como justificación para negar la propuesta de creación de una tarjeta de vecindad.

Participación real o escaparate: el Consejo Municipal de inmigrantes. La medida concreta que se nos planteó fue la futura creación de esta figura que ya existió en Sevilla entre 2008-11. Al compartirle que la experiencia del anterior consejo fue la de una estructura poco representativa, la respuesta fue que no se tenía conocimiento de su existencia. ¡Cómo esperar la incorporación de aprendizajes! Expusimos la dificultad de acceso para las entidades y agrupaciones más representativas si no se planteaban estrategias de acercamiento institucional. Sobre todo por el miedo de muchas personas migrantes a ser detenidas o la dificultad para dominar la burocracia (una forma de violencia institucional que impide de forma fáctica el ejercicio de derechos). La respuesta fue igualmente firme, el Ayuntamiento estaba ahí para quien «quisiera ir», siempre que cumpliera con los requisitos exigidos.

Sevilla Ciudad Refugio, un título que no requiere nada a cambio. Para finalizar quisimos tener información del plan de medidas asociadas a la declaración de «Sevilla Ciudad Refugio» de Junio de 2016. Llevábamos aportes de algunas acciones desarrolladas en otras ciudades. La sorpresa fue constatar que no llevaba aparejado ningún compromiso específico más allá de lo ya previsto a nivel estatal (acompañar el trabajo de las ONG subvencionadas para gestionar el cupo previsto). Ante la demanda de compromisos que sustentaran el título, se nos expuso que no era necesario y que teníamos diferente forma de ver qué era una ciudad refugio. 

Plataforma somos migrantes. Sevilla

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