En plena campaña de privatización de la sanidad pública andaluza por parte del gobierno de Moreno Bonilla, y en medio de las movilizaciones del colectivo médico por la mejora de sus condiciones laborales, entrevistamos a Sara, que trabaja como médica de urgencias en el Hospital San Juan de Dios en el Aljarafe sevillano.
Para empezar Sara nos habla de su vocación: «Desde que tengo uso de razón siempre quise ser médica, no hay solo un porqué, serían muchos, pero el que siempre me ha empujado más es el poder ver que directamente algo que yo hiciera ayudaba a otra persona, lo curaba, pero parecía como mágico». En este sentido Sara comenta que en el desarrollo de su profesión le motiva especialmente «el intentar cuidar y enseñar a cuidarse a los demás, hay una frase de una enfermera, Virginia Henderson, que lo resume estupendamente: si puedes curar, cura. Si no puedes curar, alivia. Si no puedes aliviar, consuela. Y si no puedes consolar, acompaña. Esto es lo fundamental».
La motivación de Sara en pro de la ayuda mutua choca, a menudo, con «la falta de conciencia de los pacientes de que ellos también son responsables de su salud, esto conlleva faltas de respeto cuando los atiendes, piensan que nada de lo que les pasa es por ellos, la prevención e información sobre la salud es nula en nuestra sociedad». Esta llamada de atención de Sara conecta con la percepción que tenemos muchas de las que nos dedicamos a la ecología: muchas personas no son conscientes de que son ecodependientes, de que su salud mental y física depende de su entorno, de lo que comen, beben, respiran… A esto se suma que las administraciones públicas no prestan la atención necesaria a los condicionantes ambientales y sociales de la salud, y trasladan la responsabilidad de los cuidados, principalmente, a la esfera individual. De esta manera, no protegen a la población de la exposición crónica a contaminantes que provocan numerosas enfermedades y muertes.
El colectivo médico fue a la huelga cuatro días de diciembre en el marco de la negociación de un nuevo Estatuto Marco con el Ministerio de Sanidad. Esta movilización continuará durante meses. Sara nos comenta que esta movilización es muy «importante y necesaria». «La intento resumir en puntos claves: contamos con plantillas totalmente mermadas, con gran inestabilidad laboral, con contratos mes a mes… Además, sufrimos jornadas laborales de 24 horas (somos los únicos dentro del sector sanitario) que incluyen festivos y fines de semana. Por si esto fuera poco, las horas extras que echamos de más, que consideran dentro de las horas complementarias, no se ven reflejadas en nuestra vida laboral, no cotizan a la seguridad social y, por lo tanto, no nos cuentan de cara a la jubilación». Esta sobrecarga laboral lleva a que muchas médicas estén a jornadas de sesenta, setenta e, incluso, ochenta horas o más a la semana. Como consecuencia, la «conciliación familiar es nula. Puedes estar hasta treinta horas sin ver a tus familiares». Además, Sara denuncia las listas de espera inasumibles y exige un «Estatuto Marco propio que regule todos estos puntos». En la línea de las nuevas movilizaciones anunciadas para estos meses, Sara afirma que «no hemos conseguido por ahora nuestros puntos, pero vamos a seguir intentándolo, tenemos que seguir luchándolo».
Para cerrar nuestra conversación, hablamos sobre el futuro de la sanidad pública andaluza. «Me considero una persona optimista, pero cada vez me ponen más complicado el ver este futuro como el que yo querría. Para que la sanidad sea sostenible es necesaria inversión, eso es evidente, pero esa financiación está derivándose a realizar pruebas complementarias y adelantos de listas de espera en centros privados, movilizan a la privatización en vez de apostar e impulsar el gran Sistema Sanitario Público que tenemos y que es responsabilidad de todos defenderlo».

