nº61 | la pildorita

«La última muñeca», restañar la vida

El documental La última muñeca, ópera prima de la directora Aly Fresno, aborda los abusos sexuales y de poder en las artes escénicas de Sevilla.

Desde su planteamiento, bulle la determinación de cambiar conciencias y obligar a la reflexión y la catarsis. La denuncia de las voces de las supervivientes y sus procesos de curación son el hilo de Ariadna de una lucha común. La realizadora posiciona a las protagonistas como generadoras de un aprendizaje colectivo. Expone sus perspectivas y su poderosa capacidad de sensibilización. Para que ninguna mujer más pase por lo que ellas vivieron, como muchas otras actrices en el pasado.

El proyecto se origina como trabajo final de grado de la Escuela de Cine y Artes Escénicas de Sevilla. Su hermana es una de las afectadas en el caso y una conversación con ella prende la idea de este documental, que se convierte así en un espacio seguro para la visibilización de sus versiones y la profundidad de su argumentario.

Cinco jóvenes actrices se autoorganizan para llevar a juicio, por abuso de poder y sexual, al director de la compañía donde trabajaban. También profesor del centro de estudios de arte dramático en el que aún se forman.

Los tráileres y teasers de la película, todavía no estrenada, pueden verse en el perfil de Instagram @la_ultima_muneca. La Escuela, junto a Happy Accident, respalda la producción.

Aly Fresno ya era pedagoga antes que cineasta. Tenía muy claro que su objetivo era hacer reflexionar. El cine social es su género de referencia. Reconoce que el teatro físico obliga a un abordaje más delicado, porque involucra el cuerpo y las emociones de las personas. Afirma que el abuso sexual y laboral está muy normalizado en el mundo de las artes escénicas. Se siente parte de una generación abierta al cambio, que no va a dejar pasar este tipo de actitudes, e insiste en que cuanto más se debata en sociedad y se visibilice, antes se podrán detectar y frenar.

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