nº68 · Ago 2025 | la pildorita

El poder inquilino también es sevillano

Si sigues la situación de las luchas por la vivienda, sabrás de conflictos como las huelgas de alquileres en Madrid (contra el fondo de inversión Néstar-Azora) o contra Caixabank en Catalunya, gestionadas por los respectivos Sindicatos de Inquilinas de estas regiones. Este tipo de enfrentamientos no se pueden sostener sin una base social amplia, con miles de personas afiliadas, enraizada en el territorio y en la intersección de la policrisis actual; no tiene sentido hablar de vivienda sin pensar el feminismo, el racismo, la clase, el trabajo o el ecologismo. En Sevilla, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos nació en febrero de 2025 con la intención de ejecutar la hipótesis sindical: no podemos seguir conformando un movimiento por la vivienda asistencialista (por su ineficacia y frustración), ni tampoco exclusivamente demandista. Necesitamos organizar la lucha antes de que estalle, y para eso necesitamos un sindicalismo de base, en el que nos empoderemos y nos adelantemos al conflicto, y donde la solidaridad, el apoyo mutuo y la acción colectiva estén en el centro.

No partimos de cero. El libro Poder Inquilino, editado por Traficantes de Sueños y de libre acceso en su web, recoge aprendizajes de las compañeras de Catalunya y Madrid. Muchas de las personas que conformamos el espacio llevamos acumulados años de experiencia en el activismo. Y, en el poco tiempo que lleva rodando el Sindicato, nos damos cuenta de que vamos en la dirección correcta: asamblea tras asamblea, se repiten casos de abusos inmobiliarios de distinto tipo que, con el apoyo y gestión colectivas, terminan resolviéndose favorablemente para las inquilinas. Sin embargo, nuestro objetivo no está solamente en la resolución de conflictos individuales. Nuestro horizonte está en aprovechar la brecha abierta por este sistema profundamente injusto: es el momento de organizarse estratégicamente contra el rentismo: militar, creativa y gozosamente (como diría Federici), y pasar a la ofensiva.

Nos apoya

La moneda Puma comenzóa gestarse en septiembre de 2011 a partir de un Taller organizado por la Red de Decrecimiento de Sevilla, e impartido por Julio Gisberten la Casa Grande del Pumarejo.

A partir de este momento y hasta marzo de 2012, fecha en que comienzan a circular y funcionar los pumas, se constituyó un grupo motor que impulsó diferentes encuentros y talleres y diseñó de manera abierta, horizontal y participativa con su entorno cómo sería la moneda Puma.